Aunque tu despertador te dice que sonó tres veces y que saliste tarde de casa y perdiste el tren, no por eso creas que te espera un día duro.

Si no hubiera perdido ese tren nunca hubiera visto a esa señora durmiendo en la calle con el frío que hacia pidiendo limosna, a quien le regale mi bolsa del desayuno, lo que fué un favor para mi evitandome seguir aumentando de peso.

Si no hubiera perdido ese tren… hubiera viajado parada, en cambio conseguí asiento  y pude disponerme a armar la lista de reproducción de mp3 en mi celu mientras disfrutaba de los rayos de sol en mi cara que entraba por la ventana del ferrocarril y miraba el hermoso paisaje de la montaña, si!! trabajar lejos tiene esa ventaja :)

Llegás a la oficina y te das cuenta que nadie te va a reclamar por llegar tarde ya que después sos vos la que te quedas después de hora a recuperar el tiempo, y como a mi no me molesta, prefiero disfrutar los rayos del sol y llegar sin stress.

El día sigue con una reunión súper motivadora, con dos personas abiertas a nuevas ideas y salís con la mente llena de de proyectos que queres comenzar yaaa! Así que agarras el cuaderno y empezas a escribir todo lo que vuela en tu cabeza antes que otras tareas te distraigan.

Y decís bueno ahora si a ver los mails con tu 2ª taza de café en la mano… y te encontrás con una cadena de mails de tus amigos de Buenos Aires de los que no sabias nada desde hace tiempo, y se te dibuja una sonrisa de oreja a oreja y no ves la hora de verlos y volver a tomarte una cervecita todos juntos…. Y recordás que falta poco, que tenés un pasaje para viajar en breve!! Leer el resto de esta entrada…